Leo siempre y escribo cuando se siente muy bien, cuando ya no duele, o cuando duele mucho. Nunca la misma. Mi nombre: Patricia Matus.
miércoles, 6 de julio de 2016
sueño
Los amantes de mi sueño se abrazaban, se reían, se querían,
se miraban con los pérfidos ojos de quien adora y teme tanto que odia.
Mi presencia se perdía entre pestañas y besos.
Yo los miraba con lejanía.
Después de un rato de observarles,
ella me descubrió,
me clavó sus negrísimos ojos,
rio con ellos.
Me expulsó de su espacio evocando el sonido del despertador,
y cuando sonó, lo primero que pensé,
fue que tenía que venir a escribir,
que los amantes se leen con signos que solo ellos entienden.
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